Las cubiertas de zinc y cobre son una solución cada vez más valorada en proyectos arquitectónicos exigentes, tanto en edificación nueva como en rehabilitación. Son materiales nobles, sostenibles y duraderos, que aportan distinción estética, una resistencia excepcional y una excelente adaptabilidad a cualquier tipología de tejado o revestimiento.
El zinc es un material impermeable y extremadamente duradero, que con el tiempo forma una pátina natural protectora. Esta capa superficial actúa como barrera ante la corrosión, haciendo que el zinc no se oxide ni se degrade, incluso en ambientes marinos o zonas de alta pluviosidad.
El cobre es otro material excelente para cubiertas y fachadas, conocido por su longevidad y evolución estética. Con el paso del tiempo, adquiere una pátina verde característica que, además de protegerlo, le da un aspecto único y emblemático.